LA MISMA FE

sábado, 31 de julio de 2010

¿Como me debo bautizar?

Jesús dijo: "Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo" (Mateo 28:19). De la manera que hablan, enseñan y practican muchos hoy en día, parece como si Jesús hubiera dicho: "... bautizándolos en Los Títulos", o "en Los Nombres" pero, el no dijo así.



El bautismo es un tema de mucha importancia, y es por esto que el diablo ha querido causar confusión alrededor de este tema, aunque en la Biblia se halle bien claro. En el Nuevo Testamento el bautismo es mencionado muchas veces, y en el Libro de los Hechos podemos ver que era una de las primeras cosas que hacían cuando alguien quería mostrar su adhesión a Jesucristo, o cuando a alguien se le hablaba o comunicaba el Evangelio, las Buenas Nuevas.



El Señor Jesús le dio importancia al bautismo al mencionarlo entre sus últimas palabras e instrucciones. Es importante que analices lo que dice la Palabra de Dios acerca del bautismo en agua, y veas lo que está claramente expuesto.



¿Por qué dijo Jesús algo en la Gran Comisión, pero luego vemos que los discípulos siempre bautizaron en el Nombre de Jesús? ¿Por qué Jesús dijo una cosa y los discípulos aparentemente practicaron otra?


ANALIZANDO LA GRAN COMISION



"Bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo". Este es el único lugar en toda la Biblia donde se halla esta expresión. Y si esa era la fórmula o las palabras que se debían decir sobre un candidato al ser bautizado, no se halla ningún ejemplo de tal caso en la Biblia.



Analicemos este mandato del Señor. El dijo: "bautizándolos en el nombre..." Observe bien que, el no dijo, en los nombres (plural), o en los títulos, sino que "en El Nombre" (singular). Jesús allí claramente, se está refiriendo a un nombre en particular. El énfasis es sobre el nombre. El nombre es el objeto principal de la comisión. La pregunta importante que nos debemos hacer es: ¿Cuál es el nombre?





EVIDENCIA EN LOS MISMOS EVANGELIOS



Sin salirnos de los Evangelios (o sea, de los escritos que tratan exclusivamente de la vida, palabras y hechos de Jesucristo), veamos el pasaje paralelo de Lucas 24:45-47. Allí Lucas escribe sobre o acerca del mismo incidente cuando Jesús habló con sus discípulos antes de ascender. Y observemos que, en vez de reportar o registrar las palabras exactas de Jesús (como lo hizo Mateo) Lucas más bien nos da el sentido de lo que Cristo dijo.



"Entonces les abrió el entendimiento, para que comprendiesen las Escrituras; y les dijo: Así está escrito, y así fue necesario que el Cristo padeciese, y resucitase de los muertos al tercer día; y que se predicase en su nombre el arrepentimiento y el perdón de pecados..."



El no dice que "se predicase en el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo", sino en su nombre. Cuando Lucas da el sentido de las palabras que le oyó a Jesús allí en el monte de los Olivos el día que ascendió, interpreta las palabras de Jesús como que El se refería a su nombre cuando dijo lo registrado literalmente por Mateo.



Ahora, Jesucristo dijo: "bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo", pero ¿que hicieron los apóstoles? ¿Cómo bautizaron ellos? ¿Qué palabras decían o usaban sobre los que estaban siendo bautizados?

EVIDENCIA EN EL LIBRO DE LOS HECHOS



El primer incidente lo hallamos en el capítulo dos de Hechos, cuando Pedro predicó en el Día de Pentecostés. Al recibir los 120 el Espíritu Santo, se congregó "toda Jerusalén" a causa de ese fenómeno. Viendo la actitud de algunos, y especialmente siendo impulsado por el Espíritu Santo que acababa de recibir, el apóstol Pedro predicó. Al estar predicando, sus oyentes sintieron tal convicción que interrumpieron el discurso de Pedro con la exclamación: "varones, hermanos, ¿qué haremos?"



Ahora, esa pregunta no era solo para Pedro, sino que "dijeron a Pedro y a los otros apóstoles". Pedro fue el que respondió diciendo: "arrepentíos y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para el perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo" (Hechos 2:38).



La respuesta a la pregunta de "¿Qué haremos?" fue: 1) Que se arrepintieran; 2) Que se bautizaran en el nombre de Jesucristo; y 3) Que recibieran el Espíritu Santo. Hay varias cosas importantes que hay que observar aquí.



Primeramente, esto ocurrió solo diez (10) días después de lo dicho por el Señor Jesús antes de ascender, no un mes, un año, o más, sino 10 días. Las palabras de Jesús todavía estaban frescas en la mente de los apóstoles. Sin embargo, cuando Pedro dice que se bauticen, no les dice que lo hagan "en el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo, sino "en el nombre de Jesucristo". ¿Por qué? Porque ellos entendieron lo que Jesús quería decir, y le obedecieron.



¡Mateo 28:19 es el mandamiento, pero Hechos 2:38 es el cumplimiento!



¿Será que Pedro se equivocó? ¿Que en un momento de emoción hizo una declaración errónea? ¡Absolutamente no! Las palabras de Cristo estaban frescas en su mente, y además estaba hablando bajo la unción o inspiración del Espíritu Santo que acababa de recibir. Dios tampoco hubiera permitido que un error de esa índole quedara registrado en la Biblia, especialmente sin ser corregido‑ ¡y en el Día de Pentecostés!



Si hubiera sido un error Pedro tenia la oportunidad de corregido más adelante, pero nunca cambio. Incluso, ¡la iglesia primitiva siempre bautizo en el nombre del Señor Jesus!



Mateo estaba presente en el Día de Pentecostés, incluso, el aún no había escrito su Evangelio, que fue escrito 22 años más tarde. Mateo, no solo hubiera corregido a Pedro, sino que debería haberlo corregido si es que se trataba de un error. Al contrario, Mateo apoyó la declaración de Pedro.



O sea que, la declaración de Pedro en el Día de Pentecostés (el día en que nació la Iglesia), es la interpretación, la forma en que comprendieron los apóstoles las palabras del Señor Jesús. Así lo entendieron ellos. Y la Biblia dice: "edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo" (Efesios 2:20).



¡Si la pregunta que se hizo en el Día de Pentecostés no ha cambiado, tampoco la respuesta ha cambiado!



En la casa de Cornelio. Once (11) años después del Día de Pentecostés hallamos a Pedro en la casa de Cornelio ¡todavía mandando a que la gente se bautizara en el nombre de Jesús! Si acaso se hubiera equivocado, en once años Pedro tenía más que suficiente tiempo para corregir su error. Pero, el no cometió un error.



Cuando Pedro vio como Dios había llenado a Cornelio y a su casa con el Espíritu Santo (y ellos eran gentiles), dijo: "¿Puede acaso alguno impedir el agua, para que no sean bautizados estos que han recibido el Espíritu Santo también como nosotros? Y mando bautizarles en el nombre del Señor Jesús" (Hechos 10:47,48).



Este incidente de la casa de Cornelio es muy importante, porque hay aquellos que dicen que, el bautismo en el nombre de Jesús solo era para judíos. Pero, aquí hallamos a Pedro mandando u ordenando que los gentiles también se bautizaran en el nombre de Jesús. ¡No hay un bautismo para judíos y otro para gentiles! La Biblia claramente dice: "Un Señor, una fe y un bautismo" (Efesios 4:5). Así como no hay dos Evangelios (Gálatas 1:6‑8), tampoco hay dos bautismos que acepte Dios.

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